Algo de «prehistoria» en fotografía digital

En este primer artículo (la anterior entrada fue una presentación y bienvenida al blog) viajamos atrás en el tiempo, a lo que podríamos llamar la prehistoria de la fotografía digital, para conocer un cacharro con cierto interés tecnológico e histórico, una cámara con la que empecé a trastear en esto de la fotografía.

Primeros soportes de almacenamiento

Actualmente puede considerarse un dinosaurio de la fotografía digital, y puede que por ello la guarde como futura pieza de museo, pero esta cámara tiene su interés porque en su día fue de las primeras (que yo conozca) en grabar las imágenes en un soporte de disco extraíble, en lugar de usar un cable USB o similar para volcar los ficheros a un ordenador, como era habitual entonces en la mayoría de cámaras digitales. Y todo esto mucho antes que aparecieran las archiconocidas tarjetas de memoria SD, CF, MMC, etc. Entonces, ¿cuál era ese soporte extraíble?

Discos flexibles de 8″, 5.25″ y 3.5″, con sólo unos cuantos kilobytes de capacidad (George Chernilevsky)

Se trata de la característica más peculiar e identificativa de esta cámara y su gama: guardaba las imágenes en discos flexibles de 3,5 pulgadas, o disquetes como los llamamos aquí, floppy disk en inglés, de 1,44 MB de capacidad. Sí, sí, menos de un mega y medio, lo que hoy nos ocuparía una sola foto de tamaño mediano o pequeño en formato JPEG. Es probable que parte del público más joven no haya visto ni oído hablar nunca de este soporte. Fue muy popular y ampliamente usado antes de la aparición del Compact Disk. Y este quedó obsoleto con la aparición del DVD. Y a este le pasó lo mismo cuando surgieron los pendrives y los discos de memoria sólida. Y así pasa sucesivamente con el almacenamiento digital… Los disquetes tienen muchos años!

La cámara

La cámara en cuestión es la Sony Digital Mavica MVC-FD81, fabricada en 1998, un modelo de la segunda generación de la gama Mavica de Sony, heredera de la pionera MVC-FD5, la primera cámara digital de la marca con soporte en diskette, creada por el fabricante en 1997.

1. Sony Digital Mavica MVC-FD81 – 2. Panel de mandos y ranura lateral para disquetes de la Mavica MVC-FD81

Esta era una cámara digital con un sensor CCD muy pequeño (3,6 x 4,8 mm) y formato 4:3, con un objetivo de longitud focal variable 5.2-15.6 mm (zoom óptico 3x), equivalente a 37-111 mm en paso universal, y una apertura máxima de f/2.0-f/2.1. Generaba imágenes a un tamaño máximo de tan sólo 1024 x 768 píxeles, con una calidad que hoy día consideraríamos muy mediocre (la mayoría de móviles actuales tienen mejor calidad de imagen), pero entonces era de lo mejor que podías encontrar en la gama no profesional.

Carecía de los modos de disparo de prioridad a la velocidad y a la apertura, y su velocidad de obturación variaba entre 1/60 y 1/4000. O sea, que con ella nada de «efecto seda» ni exposiciones largas. No disponía de visor óptico, todo uso pasaba por su pantalla TFT con LiveView de 2,5 pulgadas y 84.000 puntos, cosa que podía ser incómoda en ciertas condiciones de luz.

Cascada "Saut deth Pish" en el Valle de Arán, Pirineo de Lleida (España)

Cascada «Saut deth Pish» (Valle de Arán). Fotografía original tomada con la cámara Sony Digital Mavica MVC-FD81

Una prestación interesante que tenía es la de grabar vídeo en formato MPEG a 25 fps, eso sí, a un tamaño de 320 x 240 píxeles limitado a 15 segundos por secuencia, y (redoble de tambor…) a 160 x 112 píxeles limitado a 60 segundos. Estos tamaños se nos antojan hoy extremadamente pequeños, pero entonces eran bastante normales para un usuario doméstico.

La cámara también disponía de un pequeño flash integrado, y una posición macro para realizar (supuestamente) fotografías de aproximación. Otra característica de esta cámara era su tamaño y peso, bastante grande para ser una compacta, cosa lógica dado el espacio y electrónica necesarios para poder insertar y utilizar los disquetes: 580 gramos y 14 x 10,5 x 6 centímetros.

Vídeo original grabado con la Mavica MVC-FD81. Huka Falls, Isla Norte de Nueva Zelanda

En cuanto a su uso en el terreno, habréis notado que el mayor handicap pueda ser el limitado espacio de almacenamiento que suponen los floppy disks. Pues estáis en lo cierto: apenas cabían entre 8 y 10 fotografías disparadas con la máxima calidad (compresión JPEG tipo fine), en cada disco. Estirando, a veces cabían 12. De ahí también el tiempo muy limitado de grabación de vídeo. Impensable hoy día, eh? Pues imaginad lo que puede suponer ir de viaje con este trasto, las situaciones y anécdotas que ocurren cuando vas cargado así, desplazándote o haciendo fotos.

Es en buena medida lo que me sucedió la primera y única vez que me llevé esta cámara de viaje. En el próximo artículo os cuento un poco como fue.

Sergi Balaguer H. / Fotógrafo. Editor multimedia. Viajero. Tenista en la reserva. Me preocupa la conservación del medio ambiente y de las especies. Disfruto estando en la montaña y la naturaleza, haciendo senderismo. Me encanta viajar. Me gustan la arqueología, la exploración, la geografía, la historia, la ciencia, los idiomas, la música... y muchos otros conocimientos humanos.